El pequeño León del África

Gitol y Blue ya estaban cerca de ese pequeño león, sabían que no debían temer, ellos eran ya grandes y ese pequeño se veía apenas destetado…

Por Ari Gatita

A lo lejos se veían unas personas, el pequeño león estaba hambriento, hacía tiempo que lo habían mandado a buscarse la vida como todos los leones adolescentes lo hacen, esas personas que veía a lo lejos eran diferentes, parecían estar rodeadas de algún resplandor azulado, aún así, el pequeño león quiso ir a investigar que pasaba, así que llenando todo su ser de valentía se fue acercando poco a poco a ellos.

Los cacomixtles salieron a investigar todo a su alrededor, ¡no siempre se encuentra uno en una auténtica selva! Tomaron su forma de rinteles y salieron a corretear por allí, todo era nuevo para ellos y al fin al cabo pequeños traviesos desoyeron las recomendaciones de sus mayores, solamente iban a ir a unos metros más allá del orbe protector de Kitty.

Los pasos del pequeño león no se escuchaban en la selva, las demás especies estaban guardando silencio, si los compañeros no fueran animales y tuvieran activado el don de Sekhmet no se hubieran dado cuenta de que un depredador estaba acechándolos, Gitol le hizo una seña a Blue y éste comprendió de inmediato que estaban en peligro, así que se transformaron en su forma leónica y se fueron en direcciones opuestas para rodear a aquél león joven.

El pequeño león sintió de inmediato el olor a sus congéneres, sabía que el era pequeño y no representaba ningún peligro para esos hermanos que también estaban cazando a esos humanos, el problema real era si sería aceptado en la caza y sobre todo si era aceptado a ver si le convidaban algo de alimento, estaba muy hambriento, ya llevaba más de una semana sin probar un bocado grande, tenía que conformarse con uno que otro pequeño animal que no llenaba la barriga, así que tenía que ver si esos otros leones le aceptaban y acogían como parte de su manada.

En la amazonía un «Gato – Maracajá» estaba observando a los pequeños rinteles, era la primera vez que veía uno de esos pequeños animales, parecían parientes felinos, pero su olor no correspondía, aquél gran felino se preguntaba si eran alimento, el no lo necesitaba por el momento, pero era bueno saber si lo eran o no. Siguió vigilando y observándolos, no siempre veía uno a un nuevo ser producto de una mutación que hacía la naturaleza, al menos eso le pareció a él, nunca había visto un cacomixtle, pero no le parecía peligroso, él era un gran felino, aparte de esos humanos invasores no había otro depredador al cual temer en esa, su selva, el leopardo estaba seguro de su superioridad.

Gitol y Blue ya estaban cerca de ese pequeño león, sabían que no debían temer, ellos eran ya grandes y ese pequeño se veía apenas destetado, así que cambiando su actitud quisieron saber más sobre él y el lugar en el que estaban para así estar mejor informados, habían comprobado que no olía a la corrupción del caos y se sintieron más confiados.

El pequeño león vio a un par de enormes hermanos, eran más grandes que su padre y sin temor a equivocarse creía que eran capaces de derrotarlo, nunca había visto leones tan enormes como aquellos, así que se acercó con toda la precaución de la que era capaz y les saludo: -Hola hermanos, mi nombre es Sharik ben Ashanti, vengo de la sabana sur, he sido expulsado según la costumbre de mis mayores para buscar mi lugar en la vida y hacer mi nueva manada, ¿ustedes no son ya muy mayores para tener la suya?, ¿me dejarían cazar con ustedes para conseguir algo de alimento?, hace una semana que no como algo grande.

Gitol y Blue se presentaron y les conmovió lo que aquel león les había dicho, la sequía era brutal en el África y hacía que los rebaños recorrieran mucho terreno, más del acostumbrado y con ellos iban las manadas atrás, siempre atrás, en busca de los enfermos y los débiles para alimentarse, ellos ya conocían lo cruel que podía ser la madre naturaleza y lo despiadada que era en beneficio de que solo los mejores y más adaptados sobreviviesen, pero ellos, los pequeños felinos habían encontrado la ayuda de los humanos y sabían que significaba realmente la humanidad.

Ellos se reían cuando muchos humanos bien intencionados pero de mala fe decían que no se debían humanizar a lo que llamaban «mascotas», pero ellos sabían bien que significaba el concepto, el concepto era ser más humilde, estar conectado con el medio ambiente, ser solidario, tener empatía con las otras especies, si, eso era humanizar, y ellos sabían que muchos humanos debían de humanizarse más, no solamente decirse humanos, sino, serlo de verdad.

Así que Blue fue corriendo al campamento para darle un poco de alimento de dragón que siempre traía consigo, el nunca iba sin él ya que siempre debía tener algo de alimento a la mano.

Ari Gatita

Mediados de Primavera 2021

Desde el Hogar de Transferencia.

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