Apofis se prepara…

Los pobres animalitos y bichos que eran tratados con semejante poción de inmundicia se retorcían en el suelo de la caverna, sus ojos se volvían vidriosos y enfermos…

Por Ari Gatita

Apofis se encontraba en una caverna, rodeado de todos esos bichos que le servían, que le adoraban, ya que al igual qué él solamente buscaban alimentarse sin ver por un equilibrio, ellos muchas veces mataban por gusto, por el simple placer de hacerlo, comían poco y dejaban que se descompusiera todo el resto del ser que ni siquiera cazaban, solamente esperaban que cayeran a su alcance y comían poco para atraer a más y dar cuenta de cuantos pudieran.

El sitio estaba lleno de inmundicias, cosas en podredumbre, era un espectáculo digno de cualquier película que hiciera gala del mal gusto, con cadáveres ahí, excrementos allá, agua estancada más allá etc. El lugar era de lo más insalubre y peligroso, pero ahí los chamanes de Apofis, los seguidores del Caos hacían sus pociones llenas de inmundicia que luego daban a las ratas, los murciélagos, las arañas, las cucarachas, las serpientes y demás bichos, éstos serían los que propagarían las enfermedades que los chamanes estaban preparando con parte de cadáveres, inmundicia de los estercoleros y demás, ellos eran expertos en ello, no era la primera vez que habían enviado al mundo sus enfermedades, para después echarle la culpa a otras criaturas como en aquella vez de la peste negra, quienes terminaron pagando fueron las ratas, todo para que su Dios se vengara con los protegidos de Bastet.

Los pobres animalitos y bichos que eran tratados con semejante poción de inmundicia se retorcían en el suelo de la caverna, sus ojos se volvían vidriosos y enfermos, después de vomitar, salían disparados al exterior de la caverna para toparse con portales dimensionales que les enviaban a todos los rincones del mundo, Apofis estaba actuando y se notaba en un mundo enfermo y sin esperanza de salvarse.

Los chamanes de Apofis eran seres deformes, aquejados de múltiples enfermedades y con muchas deformidades, eran igual que él, odiaban el orden, la paz, la sana convivencia, la felicidad y mucho más, ellos habían vivido por siglos, se habían reproducido entre ellos y habían cometido infinidad de atrocidades, por ello eran deformes, les aquejaban miles de enfermedades que convivían con su organismo, gracias a la bendición de su Dios, todo convivía en caos en su ser, pero sorprendentemente todo esto había actuado para darles una vida casi inmortal, eran débiles, pero cuando entraban en frenesí eran muy peligrosos, muy pocos seres se habían enfrentado a ellos y pocos más habían sobrevivido, si es que podían sobrevivir, ya que éstos seres se dedicaban a provocar heridas a sus oponentes y escupirles, untarles con su pus, producto de sus supurantes abscesos.

Ellos comandaban hordas de arañas del Caos, las mismas con la que nuestros héroes se habían enfrentado, pero en aquella vez estaban dormidos, su Dios aún no les había despertado, aún no tenía el poder para hacerlo, ahora si estaban despiertos y activos, preparaban la lucha contra los héroes y ahora el enfrentamiento prometía ser mortal, ya que estos chamanes eran muy poderosos, no empleaban la magia normal, usaban parte de su vida y al hacer ésto hacía casi imposible predecir dónde aparecían, sus hechizos eran imperceptibles para el Dragón Dorado, por eso no se podría saber donde aparecerían hasta que aparecían y en ese caso sería muy tarde para sus contendientes, por eso las Diosas y el Dragón estaban muy atentos, no era tiempo de descansar, habían sentido cuando Apofis había despertado a sus chamanes del caos usando lo poco de magia que podía drenar del Dragón.

Las arañas, los no vivos, los seres malvados del Caos eran despertados por éstos seres, a ellos no les importaba perder parte de su vida casi eterna, con tal de destruir el orden, lo odiaban y lo despreciaban, preparaban sus pociones que no necesitaban de magia alguna, usaban su energía vital para dotar a los seres malvados del caos de una fuerza y destreza sobre humana y sobre animal, sabían de la existencia de nuestros amigos y les odiaban aún más, querían dar un golpe certero contra ellos, pero antes, debían preparar al mundo para que sus seres pudieran moverse con toda naturalidad y para ello debían herir al planeta, para que a través de esa herida pudieran entrar más seres del caos, seres mutantes, seres deformes, los demonios que tanto temían los humanos y que era producto de la corrupción de la vida, de la mutación de seres buenos a través de siglos de sufrimiento a manos de Apofis, a éste Dios le encantaba torturar a todo aquél ser puro que cayera a su alcance, los tentaba y después, ya que confiaban ciegamente en él, les hacía presas de todo sufrimiento inimaginable, convirtiendo esa pureza en algo deforme y terriblemente corrupto, para después alimentarse no solamente de su energía vital, sino, de su odio.

Esos eran los seres contra los cuales nuestros aventureros tendrían que enfrentarse, era una época mala, era un época oscura, era una época sin esperanza la que nos había tocado vivir, pero teníamos la fortuna de contar con éstos héroes que muy pocos conocían.

Ari Gatita

Mediados de Primavera 2021

Desde el Hogar de Transferencia.

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