Blue

El gatito más guapo del asilo, según él.

Por Ari Gatita

Hola, les saluda Ari Gatita y soy la encargada de las redes sociales, las relaciones públicas y presentadora de los integrantes del Asilo. En esta ocasión le toca el turno a la historia de un gatito que se siente el más guapo, el que enamora por sus ojazos azules y su hermoso pelaje largo, ese es Blue o “Patas” su seudónimo es porque tiene las patitas cortas jiji.

Blue llegó al Asilo una mañana a fines del mes de mayo de 2019, los humanos iban en su caminata diaria y encontraron de frente a una pareja que llevaba envuelto a una bolita de pelos de no más de 3 meses, y no pasó desapercibido para la humana, quien le brindó unas palabras de halago “-¡Mira! Qué lindo, parece peluchito-” y la mujer que lo llevaba al escuchar las palabras inmediatamente le dijo “-¿Te gusta? ¿Lo quieres? Te lo regalo-” Así sin más, como si fuese un juguete, los humanos no lo dudaron y aceptaron. Les fue entregado de inmediato, como si se libraran de una carga, me comentó la humana que según le indicaron lo habían “encontrado” y le estaban buscando “hogar”, la pareja dio media vuelta y desapareció sin decir más; pues bien desandaron el camino con una bolita de pelos, protestando en el trayecto al hogar de transferencia.

Desde que Blue llegó mostró su carácter de “gatito consentido” y después de su proceso de limpieza y aseo, se relacionó poco con los otros integrantes del hogar, menos con Gitol, el buen Gitol siempre da la bienvenida a los nuevos y los acepta de buen agrado como Patriarca que es, para que los demás lo acepten como parte del grupo.

Blue ha crecido como todo un señor gato, consentido y relacionándose más con Daniela, Andy, Lucy, Arigato y sobre todo con Gitol; quienes son sus compañeros más cercanos. El defecto que tiene nuestro hermanito guapo es que sus patitas son demasiado cortas para su edad y tamaño, no alcanza a dar brincos largos porque cuando lo hace se cae, si lo levantan en brazos tienen que ponerlo directamente al piso, ya que si salta desde ahí resbala y como no sabe caer se le doblan las manitas. Es por eso que de cariño le dicen “Patas” no porque las tenga enormes, sino porque son cortas y en actividades felinas (saltar) no aguantan su peso.

Blue ha crecido lleno de amor y rodeado en la compañía de los asilados en el Hogar de transferencia, a pesar de sus deficiencias físicas se ha convertido en un hermoso felino de ojos azul cielo y un pelaje suave y esponjoso, tuvo una leve infección en la piel de sus ojos y orejas lo que le dejó marcado sobre su frente unos claros sin pelo, que se tienen que vigilar constantemente para evitar que vuelva; lo que diagnosticó el médico veterinario como alergia, por lo que tiene que convivir solo con unos cuantos hermanos felinos para evitar irritación por los juegos a garrazos, entre otras recomendaciones.

La historia de Blue nos enseña que los gatitos no somos juguetes, para ir regalando por los caminos de la vida. Un hermano gato, primo perro o de cualquier otra especie no somos juguetes; somos seres vivientes que sentimos y tenemos necesidades, nos enfermamos y podemos tener defectos de nacimiento visibles o no.

Blue necesita ser operado, ya que por situaciones ajenas al control de los humanos, su esterilización no ha sido posible por crisis de alimento, por la pandemia, por emergencias felinas, por bajas en las ventas que son las que solventan estos gastos, etc.; aunque la ventaja de que todos estamos esterilizados nuestro guapo necesita visitar al veterinario para que no siga dejando “recaditos románticos” a quienes ya estamos alejados de los “calores felinos” ji, ji, ji.

Ari Gatita desde el hogar de transferencia.

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