Monina

La dulzura de gata abandonada con sus hijos.

Por Monina

Hola soy Monina, mejor conocida por Lesby, mi historia es como la de cualquier gatita que por mucho amor que me tuvieran, al tener gatitos me tuvieron que abandonar porque “no podían tener más animales en casa y menos ¡si habían sido rescatados de la calle!”.

Soy una gata fuera de lo común, tengo mi pelaje gris combinado con destellos dorados que adornan mi cuerpo bello y no tan escultural jijiji. Un día de hace ocho años llamaron a la humana para ver si recibía una gata con su camada, eran dos gatitos (supuestamente eran 4) mayores a 4 meses de pelaje negro y ojos tristes; al tomar la llamada y explicarle a la mujer abandonadora que no había cupo para mí y mis niños la chantajeó con dejarme en la calle en una caja, porque no era su gata y me había “rescatado” con mis gatitos; ante este panorama, en el asilo aceptaron mi ingreso con mis pequeños.

Al llegar al asilo asustada y escuchando las palabras de mi “rescatadora”, prometió alimento mensual, apoyo para esterilización y algunos insumos de limpieza, mentiras para que no fueran a deshacerse de nosotros. En el asilo he entendido que el que llega no se le aplica la ley del hielo, todos somos bienvenidos aunque solo haya unas cuantas croquetas para compartir y cumplir con un protocolo de sanidad para que todos estemos en condiciones saludables. Lamentablemente, mis niños venían muy enfermitos y aunque los humanos del asilo hicieron lo posible para ayudarlos, no fue lo suficiente y fueron a un lugar mejor, donde ya no conocen la maldad de algunos humanos “nobles de corazón que rescatan y avientan la responsabilidad a otros”.

No tuve la oportunidad de un segundo hogar y he vivido aquí tranquila, soy muy cariñosa y agradezco con todo el corazón cuando me sirven mi alimento. No pierdo la esperanza de obtener un espacio para mí, aunque a mi edad las posibilidades son muy pobres, tengo 8 años; y sobre todo con esta pandemia humana, las solicitudes de adopción están suspendidas.

Humanos, cuando rescaten háganlo con el corazón, con responsabilidad y que todo llegue a un final feliz, en el asilo no hay cupo para un alma felina más, estamos saturados y es muy estresante saber que hay gatitos que quieren venir a abandonar, si es difícil solventar el rescate de un solo minino por pequeño que sea, imaginen mantener y vigilar medicamente a 150 almas gatunas.

Los recursos son pocos, las ventas escasean y los apoyos los cuestionan, más en este momento de pandemia humana, en donde no pueden desplazarse como si no pasara nada y reitero, mucho menos realizar trámites de adopción, puesto que hay que cuidar a todos los humanos responsablemente.

Humanos, no sean como mi abandonadora que “rescata” y para sanar su “conciencia” va y deja abandonados a estos pequeños seres que confiamos en ella para que otros asuman su responsabilidad. No cuestiones la ayuda de ningún tipo, si no te es posible pasa de largo y solo comparte, habrá un humano piadoso que nos ayude de la manera que este considere. Cariñosamente Monina.

Si deseas donar algo para alimentarnos mis más de 150 hermanitos y yo, dale clic a la imagen y podrás hacerlo vía PayPal

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