En la carretera…

Viajar de noche era descansado y entretenido para una especie que poseía hábitos nocturnos, veían mejor que cualquier humano en la noche…

Por Ari Gatita

Ya estaban cerca de su destino, relativamente cerca de su amado hogar, todos estaban llenos de una maravillosa euforia, por fin, después de tantos problemas y aventuras se encontraban cerca de lo que ellos consideraban su casa, solo faltaba atravesar el pedazo de tierra que comprende desde Veracruz hasta su amado Estado de México.

El barco empezó su maniobra de aproximación al puerto, tenían que llegar como cualquier nave que llega después de un largo viaje a puerto, todos estaban emocionados y relajados llegaron atracaron y bajaron de la nave para ver el imponente puerto, su nave no le pedía nada a los transatlánticos que llegaban ellos, en su forma humana bajaron de la nave y empezaron su recorrido, querían conocer el lugar del que tanto hablaban los humanos, visitar la cafetería de la Parroquia, ver el fuerte, en fin el recorrido que hace cualquier turista.

El tiempo pasaba y ellos veían como el sol se iba poniendo, querían aprovechar al máximo su visita, fueron a la playa, se metieron al mar en su forma humana, también había que aprovecharlo al máximo, había cosas que en su forma felina nunca harían, iban a comprar pasajes, pero Cash no se los permitió, tenían que aprovechar la noche para que el pequeño mago convirtiera ese enorme barco en una caravana, una gran caravana que no tendría los sistemas para auto manejarse, los humanos verían con extrañeza un camión que se manejara solo, por ello le encargaron a Blue que fuera el que manejara la nave, era el que decía que había estudiado el funcionamiento de dichos aparatos, a diferencia de los de los humanos ese transporte no se alimentaba de ningún combustible fósil, él a diferencia de los demás vehículos era totalmente eléctrico y autónomo, se alimentaba de la energía solar y de baterías cuando no había luz que lo moviera.

Al llegar la noche, a un lado del barco apareció la gran caravana, a nadie le extraño que el barco no estuviera, muchos de ellos llegaban, descargaban y se marchaban a un nuevo puerto. Los compañeros empezaron a abordar el camión y cuando entraban se iban transformando a su forma felina, de ave o de cacomixtle, todos estaban felices, a las lechuzas les armaron cerca del techo su nido, al igual que el barco pero a pequeña escala todo estaba hecho para que los compañeros estuvieran de lo más cómodo, seguían estando los almohadones del gran salón, el alimento del Dragón y todo lo demás, por dentro y gracias a la magia del pequeño Cash seguían estando los grandes árboles, las espaciosas salas y sobre todo la enorme biblioteca, era increíble la magia que ostentaba ese pequeño gato.

El viaje por tierra prometía ser más descansado para ellos, a excepción claro está del «conductor designado». Blue estaba ya preparado para iniciar la marcha, el autobús era grande, más grande de lo que esperaba, los espejos los acomodó para observar los costados y Daniela, su inseparable Daniela en su forma felina se sentó a un lado de él, lo acompañaría y serviría de copiloto, Tango quería aprender y se sentó a lado de Daniela, la Caravana empezó su viaje.

Viajar de noche era descansado y entretenido para una especie que poseía hábitos nocturnos, veían mejor que cualquier humano en la noche, el problema es que Blue tenía que transformar sus ojos solamente, a pesar de las potentes luces del camión sabía que vería mejor y percibiría mejor los retos del camino si manejaba con sus ojos de gato, esa visión no la cambiaba y había leído en los pergaminos del Dragón como dejar su ojos fuera de la transformación, el camino por la carretera era obscuro y más de noche, el preferiría viajar en su forma felina, pero no era posible, llamarían mucho la atención y ya la llamaban y mucho, no siempre se encuentra uno con una caravana del tamaño de un autobús y con doble piso, ese Cash todo lo hacía en grande y con estilo, habría que reconocerlo.

Blue no sentía gusto por la ropa humana, no entendía porque los humanos les agradaba tener tela encima del cuerpo, pero ahí en la cabina del camión entendió por fin porque lo hacían los humanos, a pesar de llevar calefacción sentía el frio del camino y eso que llevaba chamarra y pantalones cálidos, sin contar la camisa de cuello ruso y una gorra, se vestía como su humano, al recordarlo un par de lágrimas aparecieron en sus ojos, le extrañaba mucho, y sentía que aún faltaba tiempo para reunirse con él y dormir acurrucado en su regazo.

La primera carretera hacía Orizaba era recta y no representaba más que aburrimiento, veía los cañaverales a los costados y a pequeñas aves y animales que correteaban en la noche, todo parecía andar con tranquilidad, una tranquilidad engañosa, Blue sabía que había que poner muchísima atención al camino, no solamente por las especies que solían cruzar de un lado a otro la carretera, sino, además por los problemas que parecían seguirlos ahí donde estuvieran, y que ahora sabía que se debía al señor del Caos y los caminos eran parte de su dominio.

A lo lejos divisó un ser que estaba parado en la carretera, era un ser con forma humana y blanco, pareciera que tuviera luminiscencia propia, estaba en el paso de la caravana y Blue sintió un escalofrío, sabía que eso era lo que los humanos llamaban «apariciones de carretera», que se aparecían para provocar accidentes y llevarse una que otra alma humana, si no fuera por su visión felina, seguramente hubiera forzado al camión a detenerse provocando un accidente, en su interior sentía pavor, era la parte humana la que se estaba manifestando, pero su parte felina, debido a que tenía y contaba con la visión de gato le decía que no se detuviera por nada del mundo, si lo hacía ponía en peligro a sus compañeros, Daniela y Tango que iban a un lado de él y que veían y sentían como gatos erizaron su manto y arquearon sus lomos, enseñaron los dientes e hicieron al mismo tiempo un gran bufido, que atrajo la atención de todos.

Todos se asomaron a las ventanas de la gran caravana y a los costados empezaron a ver apariciones, esas figuras mitad humanas mitad animales que a los humanos les hacían sentir miedo, pero que a ellos al ser felinos podían hacer frente a semejantes seres, los entes al paso del camión saltaban y se aferraban a sus costados y el ser que estaba al frente desapareció para aparecer al interior del autobús a un lado de los compañeros entre Blue y Daniela, Blue se aferró al volante e intentó conservar la calma lo mejor que podía, su parte humana sentía terror, pero la parte felina quería enfrentarse a la aparición y luchar con ella, Daniela y Tango se abalanzaron hacia ella y gracias a su felineidad se aferraron a sus brazos y piernas empezando a darle zarpazos y mordiscos que hacían que la piel de la aparición empezara a sacar humo e icor que les lastimaba su piel, Kitty que ya estaba algo recuperada empezó su ronroneo y el orbe de paz azul inundo la nave, pero no podía ir más allá debido a que podía sanar a la aparición, Blue, Daniela y Tango estaban solos y debían enfrentarse a esa aterradora aparición mitad mujer mitad cabra.

Blue luchaba contra sus instintos tanto humanos como felinos, el miedo que sentía de dicha aparición era tan primitivo y estaba tan arraigado en los rincones de la conciencia humana que le hacía estremecerse y querer huir de ahí mismo, detener el autobús y salir corriendo, el instinto de felino que a la vez es el protector de los humanos le hacía querer lanzarse a la lucha como sus hermanos Tango y Daniela, pero no debía hacerlo, el estaba conduciendo y no debía parar, si lo hacía los demás entes que estaban aún al costado del camión podían entrar y empezaría la lucha con sus demás hermanos y esos seres eran sobre naturales, podían hacerles daño como el icor que salía de las heridas de la cosa le estaba dañando a sus hermanos, no, no debía detenerse y tendría que dominar su parte humana para que no saliera huyendo de tan aberrante aparición.

Tango sabía que la intención de la bestia con la que estaba luchando era acabar con Blue para obligarlo a detener la marcha de la caravana y que los compañeros del ente entraran y acabaran con todos ellos, no podía permitirlo y le extraño que la magia de Sekhmet no se activara, eso le hizo pensar que la mejor forma de acabar con ellos era su forma felina, pero debían hacer uso de la magia para destruirla totalmente, el icor que salía de las heridas del ser era venenoso y estaba ralentizando su ataque, debía o bien darle oportunidad a Daniela para que pensara en algún hechizo que hubiera leído de la biblioteca del Dragón o bien él encontrar un hechizo de sus propios estudios.

Daniela no recordaba ningún hechizo que pudiera hacer frente a la situación y el veneno que salía de las heridas del ente ya le estaban dejando casi ciega, era un humo venenoso que entraba en sus pequeños ojos y que le producía no solamente lágrimas, sino que le restaba la visión, al no tener visión ella empezaba a sentirse desesperada y seguía sin recordar nada.

Cash se desperezó, hacía tiempo que no se había tomado una pequeña siesta, pero algo le empezó a incomodar en su lomito, sentía como si algo lo escalara y eso le hizo despertarse, al estar conectado con la caravana, sentía todo lo que a ésta le pasaba, él era capaz de conducirla con su voluntad si así lo requería, pero como todo ser vivo necesitaba descansar de vez en vez y por ello le había confiado a Blue la conducción del camión, pero ahora estaba despierto y lo primero que vio fue el orbe de Kitty, al verlo comprendió que de nuevo estaban en problemas y sabía que seguramente era por ese Dios incómodo del Caos, Cash se asomo por la ventana y miro a las apariciones con un gesto de fastidio, se asomó a la cabina y su enojo fue tal que sus ojos parecían echar llamas, ¡estaban lastimando a sus hermanos!, eso no lo iba a permitir y empezaba a cansarse de que el Dios de Caos no lo desafiara abiertamente, así que hizo un gesto mágico con sus garras, dibujó en el aire un símbolo arcano y lo expandió a los seres que atacaban a su autobús y éstos al ser tocados desaparecieron en una lluvia de cenizas, después hizo otro símbolo arcano y lo lanzó a la bestia con la que peleaban sus hermanos y ésta quedó paralizada, quería hablar con ella y saber más del Caos, sabía que ese ser podía comunicarse con su amo y quería aprovechar la ocasión para conocer más sobre su nuevo enemigo.

Ari Gatita desde el Hogar de Transferencia

Principios de Invierno de 2020

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